Tu nombre

Como un navegante que sabe del naufragio
el tiempo lleva tu nombre.
Presa en los desvanes del silencio
lleva tu nombre la palabra.
Y lo llevan los pasos
que no puse en la balanza
cuando creí morir.
Y también el aire
que me asfixia y me da vida.
Lo encuentro en mis cajones,
en los papeles sin cuaderno,
en las fotos,
en mi empecinada tristeza
que cada día te trae
encerrada en otro invierno.
Lleva tu nombre
el quebranto de saber
que nunca leerás
el verso que escribí
aquella primavera.
Y en cada rincón
de las horas que me acosan
me espera la inclemencia de saber
que sólo tú, madre,
no llevas más tu nombre.

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Deseos

Hubiera querido morir
en cada fado que su voz acariciaba,
pintar las huellas del ciervo
en la hoja del abedul,
vivir siempre mirando al mar
desde la barca del marinero ciego,
hacer sobre el agua el sendero
por donde se llega al margen,
oír en el chelo
la mirada de Bach.
Hubiera querido
elegir el lugar
y el momento de su muerte
pero apenas alcanzó a ver la llegada
del silencio que habita la sombra.

Campesino

El hombre empuña
un manojo de verbos vírgenes
cuando el campo llama
a la reja y el dental.
Mira con ojos de otoño
la gleba que perdura
desafiando a la gota.
Recuerda el refugio del árbol
y la muerte del potro
bajo el fulgor que acabó con la noche.
Anhela la palabra que diga
ese dolor en la imagen
de una mujer que lo amó.
El hombre espera
la ráfaga de silencio
que consuele al gesto
del último deseo sin cumplir.

No es la noche

No es la noche,
no.
Es un día que se agota
cuando caen las amapolas negras.
La huella que naufraga
tras la sombra de un roble.
Una mirada que acerca la línea
cuando el océano arde.
La magia.
El silencio en el volar del águila.
La suave indolencia del caracol.
No es la noche.
Todavía.

Palabras

La palabra robada,
la dicha,
la que acompaña,
la prestada,
la callada,
la que hiere,
la que duele,
la guardada,
la inútil,
la que insulta,
la palabra viva,
la del labio,
susurrada, húmeda, ardiente,
la de la garganta,
gritada, ronca, áspera,

la del poema, el diario, la canción,
la que se dice en catalán
o en idish
o en porteño,
la recitada,
la cálida,
la hueca,
la maldita,
la mala palabra,

una sola palabra,
te doy mi palabra,
su palabra contra la mía,

la que el viento se llevó,
la construida, la rota, la antigua,
la que ya no se usa,
la auténtica,
la extranjera,
la mejor, la peor,
la palabra de honor,

hombre de palabra,
hombre de pocas palabras,
a palabras necias,
palabra sobre palabra,
la palabra a tiempo,
no tengo palabras,
la mal dicha,
la palabra de cortesía,

palabras de amor,
palabras oscuras,
palabras vibrantes,
palabras de boca en boca,
juego de palabras,
palabras que resuenan,
palabras ahogadas,

sin palabras,
palabras de consuelo,
sus últimas palabras,
divinas palabras,
palabras vacías,
palabra de Cristo,
no tiene palabra,
palabras al vuelo,Palabras
palabras que llenan,
vosotros
ni palabra,
son
puras
palabras.

Instantes

Lejos la voz se apaga
y alguien pisa el camino de la flor.
El grito abreva en la distancia
mientras el silencio vuelve.
Los pasos en la arena
aceleran el reloj
del hombre que cuelga su mirada
en el trapo del mástil putrefacto.
Cuando el lago caiga en la llovizna
el pez boqueará
contra la puerta sin marco.

El final del poema

Allí donde aún flota su perfume
pasan las horas de un poema
que espera en silencio el verso final.
Ella cantaba la canción de un trovador
que murió con la sombra de la acacia.
Cansados del camino
sus pies jugaban a ser alas de calandria
y las manos rozaban alboradas.
Hoy son otros
los ojos que acarician su mirada
y por el puente
se desliza su esbozo hacia el recuerdo.